Esta web usa las cookies de Google Analytics para obtener estadísticas. Al usar esta web aceptas el uso que se hace de las cookies. Más información

Publicidad_vertical
Left-banner-es Gif-banner-es Right-banner-es

Forúnculos y forunculosis

Un forúnculo o divieso es una infección de un folículo piloso de la piel, que afecta también al tejido cutáneo adyacente. Es una afección bastante frecuente. La inflamación es de tipo purulento y se acostumbra a dar en las partes húmedas pilosas del cuerpo: axilas, ingle, piernas, cara, cuello, muslos, etc.

Habitualmente la bacteria responsable de la forunculosis es la Staphylococcus aureus. El daño al folículo piloso deja que estas bacterias penetren más profundamente en el tejido subcutáneo, agravando el trastorno.

Síntomas

Un forúnculo suele empezar en forma de un nódulo inflamado, de color rojizo y sensible al tacto. Conforme pasan los días se nota como si fuese un globo lleno de agua. El dolor se incrementa a medida que se va llenando con pus y de tejido infectado, mejorando cuando se drena. El drenaje puede realizarse de forma espontánea o mediante la apertura manual, siempre por un profesional de la salud.

Tratamiento

Los forúnculos se suelen curar de forma natural, después de un período inicial de molestias, dolor leve y formación de pus. Se aconseja el tratamiento médico cuando el forúnculo tiene una duración de más de dos semanas, cuando se localiza en la columna vertebral o en la cara, y cuando está acompañado de fiebre u otros síntomas, ya que la infección se puede expandir y causar complicaciones.

Para acelerar la curación de un forúnculo se aconseja utilizar compresas húmedas y calientes, que estimulan su drenaje natural. Hay que empapar suavemente la zona afectada con una gasa húmeda y caliente varias veces al día. Si las lesiones son profundas o demasiado extensas puede ser necesario que un médico drene el forúnculo  quirúrgicamente.

Es importante que se mantengan medidas de higiene para prevenir la diseminación de la infección. Las lesiones que drenan hay que limpiarlas a menudo, lavándose después muy bien las manos. No hay que reutilizar ni compartir las toallas para la cara y las manos. La ropa y las sábanas que han estado en contacto con las zonas infectadas hay que lavarlas con agua muy caliente, incluso con agua hirviendo.

Cuando el forúnculo ya se ha formado los productos antibacterianos y los antibióticos de aplicación tópica ya son poco efectivos. La utilización de antibióticos sistémicos tiene que ser recetada por el médico.

Algunas plantas medicinales para tratar los forúnculos son: bardana o lampazo, malvavisco, malva, maya o margarita menor.

Situaciones en las que se requiere asistencia médica

Hay que acudir al médico cuando los forúnculos:

•    Aparecen en la cara o en la columna vertebral
•    Se siguen produciendo repetidamente
•    No se curan con tratamiento ni mejoran después de una semana
•    Se tiene fiebre o una acumulación importante de líquido alrededor del forúnculo

Copyright  © Classe Qsl - Editorial 3Temas. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo en otro medio de comunicación sin el permiso expreso de Classe Qsl. Artículo escrito por la redacción de Classe Qsl, sl. Última revisión: 15 de enero de 2010.