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Dietética

La dieta de Michel MontignacPortada Comer para adelgazar

Es una dieta disociativa basada en no mezclar los lípidos con los glúcidos, y en excluir de la alimentación los malos glúcidos, aquellos glúcidos que conllevan un aumento rápido del azúcar en sangre, como son el azúcar, las patatas fritas, el pan blanco, los cereales refinados, etc. Es una dieta que permite comer de todo, siempre y cuando se haga bajo ciertos principios. Tiene la ventaja de haber demostrado su eficacia y en no basarse en un cálculo de calorías.

La teoría de Montignac es que la obesidad en las sociedades occidentales se debe a las malas costumbres alimentarias. Aunque en la obesidad suelen darse factores genéticos, hay también en ella una causa denominada 'mala tolerancia a la glucosa'. Este problema consiste en que nuestro cuerpo se ha habituado desde niños a responder de forma desproporcionada ante la ingestión de azúcares. El páncreas segrega más insulina de la necesaria, y ello provoca que las grasas ingeridas se absorban y acumulen en el cuerpo aunque no las necesitemos, causando la obesidad.

La solución pasa, en primer lugar, por corregir los malos hábitos alimentarios. Ello es necesario para 'desintoxicar' el páncreas y elevar su umbral de tolerancia a los azúcares (es decir, que no segregue un exceso de insulina ante cualquier indicio de azúcar).

El método: Consiste en dos fases.

En la primera fase se busca la pérdida de peso y la desintoxicación del páncreas. Dura como mínimo dos o tres meses, en los cuales hay que eliminar de la alimentación los 'glúcidos malos', y en general no mezclar en una misma comida lípidos (grasas) con glúcidos (los 'glúcidos buenos' son los cereales completos, arroz y pan integral, judías, lentejas, garbanzos, fruta fresca, etc.).

La primera fase ha de seguirse, además, con ciertos principios lógicos: 1) No saltarse nunca una comida (desayuno, almuerzo y cena); 2) No hacer 'acordeones' de pérdida/aumento de peso; 3) Con los glúcidos comer fibra, ya que la fibra tiene el efecto de frenar la liberación de la glucosa.

La segunda fase es la de mantenimiento. Se siguen los principios de la primera fase pero de forma más relajada. Es decir, de vez en cuando se puede consumir algún glúcido malo (pan, patatas, etc.) siempre y cuando seamos conscientes y lo compensemos posteriormente.

Bibliografía:
Montignac, M. "Comer para adelgazar", Muchnik Editores, Barcelona, 1997.

Copyright  © Classe Qsl - Editorial 3Temas. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo en otro medio de comunicación sin el permiso expreso de Classe Qsl. Artículo escrito por la redacción de Classe Qsl. Última revisión: 9 de octubre de 2007.

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