Publicidad

Sueño y descanso

Evolución del sueño a lo largo de la vida de una persona

El sueño cambia a lo largo de la vida, desde que se nace hasta la vejez. Hay cambios tanto en la duración del sueño como en la proporción de cada una de las fases. También varia la distribución de los periodos de dormir durante las 24 horas del día.

Una persona joven acostumbra a dormir de siete a ocho horas por la noche, además de la posible siesta del mediodía. En esta edad adulta el sueño REM ocupa, por término medio, el 20-25% del total del sueño; la fase 1 un 5-10%; la fase 2 un 50-60%; las fases 3 y 4 o sueño con ondas lentas un 10-20%.

En cambio, los recién nacidos y los bebés duermen de forma polifásica. Esto significa que duermen durante varios periodos a lo largo de las 24 horas del día. A esta edad temprana de la vida el sueño REM ocupa el 50% del tiempo de sueño. Es de destacar que hasta el segundo o tercer mes de vida el sueño empieza con la fase de tipo REM.

El tiempo total de sueño se va reduciendo conforme el niño crece. Al hacerse mayor se va consolidando un periodo principal de sueño de noche, desapareciendo los periodos diurnos del dormir. Entre el primer año y los cinco años de edad se realiza habitualmente una siesta al mediodía. Los niños pasan entre el 20% y el 25% de su sueño en las fases 3 y 4. Esta proporción va disminuyendo gradualmente con el crecimiento del niño.

En la vida el porcentaje de sueño REM se estabiliza entre un 20-25%, tanto en la niñez como en la edad adulta y en la vejez. Hay culturas en las que a partir de la edad escolar desaparece el hábito de la siesta. Sin embargo, hay otros países y culturas en los que la siesta del mediodía se mantiene incluso en edad adulta.

El sueño de la persona anciana es menos profundo, más fragmentado y más corto. Esto implica que hay menos sueño de ondas lentas durante la noche, aunque esto no significa que la gente mayor necesite más tiempo para conciliar el sueño, a no ser que se padezca de insomnio. Muchos ancianos acostumbran a dormir la siesta al mediodía. Aunque en la vejez se duerme menos horas por la noche, esta siesta hace que el tiempo total de sueño durante las 24 horas del día no disminuya mucho.

Copyright  © Classe Qsl - Editorial 3Temas. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo en otro medio de comunicación sin el permiso expreso de Classe Qsl. Artículo escrito por Antonio Adserá Bertran, psicólogo colegiado nº 15297, master en Neurociencias por la Universidad de Barcelona. Última revisión: 13 de octubre de 2009.

Publicidad